Sunday, 3 February 2013

Somos parentesis



Y la tristeza se murió de risa, cuando vio que las hojas caían y que el viento soplaba como aquella vez, en que nos detuvimos a mirar lo que no tenía forma, pero que sí, podíamos sentir lo que nos traía. 
Era algo sublime que en unos pocos segundos, no tardó en manifestarse. Basto un intenso abrazo y un suave beso para sentirlo en plenitud, un desborde de energía y placer.
Y ahí estábamos, juntos, anhelantes el uno del otro, hasta que el viento dejó de soplar y los dos andantes siguieron sus caminos, sin recordar quienes eran, hasta aquel instante, donde la brisa les enseñó que podían volver a nacer. 

J. M.-

Carpe diem



Y muchas veces, a caídas aprendemos el valor de algunas cosas por sobre otras. Que el tiempo no es lineal, que no todas las hojas caen en otoño, que no somos prescindibles, que muchas veces no hay segundas oportunidades ni vueltas atrás, que cada momento es único y que arrepentirse -la mayoría de las veces- no es suficiente.
Entonces pienso: no quiero dejar pasar otro día como estos y perderme un baile contigo bajo el sol…

J. M.-

http://www.youtube.com/watch?v=ZqyuaTpX4UQ&list=PL0FC809E8E7005A9F


Indiferencia: persistencia...




Aquella tarde se dejó entrever
a pocos pasos de mí, desfilaba
una amalgama de indiferencia y encanto
que paralizó cada uno de mis sentidos,
incluso mis latidos cesaron.
Sin embargo, y a lo lejos
cada paso de distancia
era una etapa de vida que aún no he construido
al menos junto a ti. Y ahora comprendo
que estoy lejos, pero ya sé
ya sé la dirección para llegar a ti.
Y recuperé mis sentidos,
ya no había por qué temer... 

J. M.-

Buenas Noches...

El tiempo suele ser tristemente desestimado, cada instante es único y cada momento es un significado diferente.. Las ocasiones no son casuales y los detalles no se dejan al azar..

El anhelo de futuro nos impulsa pero la vergüenza, prejuicios y los miedos nos inhiben.. 


La fugaz vida no perdona, suele no ser justa y no siempre hay segundas oportunidades.. Hoy, después de todo este tiempo, al verte tú allá y yo acá diametralmente alejados.. me doy cuenta que poco a poco hemos muerto el uno para el otro.. Pero al final del día, te mantienes vivo.. en un pequeño lugar de mí. Y eso me basta.. me basta al menos, para poder cerrar los ojos y decirte: “Buenas noches”..


J. M.-