
Yo no tengo promesas para ti,
tengo besos y poemas,
pero no promesas,
yo prefiero amarte sin contratos,
con la libertad y la locura de un amor sin límites.
Estas son las palabras de la mía... "No te asustes si de repente te encuentras en mis letras".
Y la tristeza se murió de risa, cuando vio que las hojas caían y que el viento soplaba como aquella vez, en que nos detuvimos a mirar lo que no tenía forma, pero que sí, podíamos sentir lo que nos traía. 