Cada vez los días son menos templados. No es por otoño que se estremece mi cuerpo, sino por ese frío que me produce que no estés presente, y me refiero al hoy, al ahora. A ese regalo fugaz de vida. Momentos únicos, en que quisiera poder estirar mis brazos y saber que estás ahí, sin tener que tocarte, sentirte conmigo... pero no estás, ya no estás. Solo tu cuerpo aún me abraza...
No comments:
Post a Comment