Y te recuerdo en cada risa que se apodera de mi cara, porque contigo aprendí a volver a reír. Tú me reencontraste con aquellas alegrías que ni yo sabía que tenía. Y yo te enseñé en una caricia y un beso que no sólo con palabras se expresa cuanto te quiero. ¡Una caricia, un beso! Llámenme loca, pero ¡Qué daría yo por un beso!
No comments:
Post a Comment